Un nuevo envoltorio, receta mejorada.

Runrum, rʌnruːm, rumrum, ramrum… o vete tú a saber lo que dicen por ahí. Un nombre ambiguo que engloba algunos conceptos muy claros y una gran dosis de cambio continuo. Uno de esos cambios ha sido nuestra identidad, tras 10 años era una decisión muy difícil de tomar. ¿Por qué cambiar? ¿qué necesidades tenemos realmente? Muchas incógnitas y dudas que nos hicieron abordar el cambio de una manera diferente, más acorde a nuestros principios y cultura.

Antes de hablar del proceso quiero dejar claro un pequeño….bueno…gran detalle: no somos una agencia de branding. Todos los diseñadores que participamos en el proceso teníamos y tenemos poca experiencia en esto de crear marcas. A pesar de ser una carencia notable, y que probablemente se evidencia en muchos aspectos del resultado, nos la tomamos como un reto a superar. Teníamos algo a nuestro favor, éramos los protagonistas de nuestra propia película, conocíamos al dedillo qué echábamos de menos, habíamos vivido en primera persona el cambio y conocíamos de sobra a LOS SOCIOS (que puesto en mayúsculas parece mucho más serio de lo que realmente es).

Precisamente este factor es el que nos ayudó a preparar concienzudamente el proceso. Teníamos claro que no sólo era empezar a “gestar” propuestas y bocetos. Primero teníamos que indagar en las catacumbas de los implicados y recoger toda la información posible y después lo más difícil… ¡organizarnos!

El proceso inicial, esa primera cita.

Personas, valores y objetivos. Esto sería la columna vertebral del proyecto, lo que nos ayudaría a articular la información y saber si el proyecto final podría llegar a ser un éxito (antes de preguntar si nos han dado algún premio… que sepáis que el éxito se mide de muchas formas).

Invitamos a los socios a realizar una serie de ejercicios para saber un poco más sobre su visión de la empresa, como la definían y algunos aspectos más relevantes sobre objetivos, pasado, presente y futuro.

animalicos-runroom

Elefante, leona, caballo y delfín
Animalicos. En el fondo sabíamos que cada uno de LOS SOCIOS tenía una visión de su empresa, con nexos de unión entre ellas y con alguna que otra diferencia. El primer ejercicio fue bastante sencillo, simplemente unas cuantas preguntas que consensuamos en el equipo de diseño, enfocadas a recoger la visión personal de cada socio por separado. Esperábamos respuestas desde un punto de vista más intimo y sosegado. Las preguntas hablaban un poco de todo: valores, objetivos, dinero, colores, clientes….y algunas cosas más descontextualizadas.

Si Runroom fuera un animal… ¿qué animal sería?

Durante el proceso de conocernos un poco más, saltaron a la palestra más dudas que conclusiones, lo que nos hizo retroceder un poco en el ímpetu inicial, pero no nos paramos.

Persona.
Uno de los ejercicios que más nos ayudo para sentar las bases de conocimiento fue elaborar el perfil de persona, un ejercicio que a primera vista parece sencillo pero que nos costó acabar de definir.

Ser, querer y necesitar.
Ya habíamos cogido ritmo en esto de hablar de uno mismo, que no siempre es fácil, así que elaborar un listado de valores, necesidades y objetivos fue bastante sencillo. Hacer una selección de todo lo que salió fue un poco más lento, pero finalmente ¡teníamos nuestra lista!

persona-runroom

Se nos olvidaba… el cumple.
Entonces nos acordamos… ¡el aniversario! (otro día os contaré cosas sobre cómo acabó Maradona en nuestra landing). Surgieron dudas sobre si debíamos apretar el acelerador y presentar todo lo nuevo, o simplemente buscar un plan B. Afortunadamente estaba Marc Riera, autor de la primera identidad de Runroom, sí, esa con la que la empresa ha crecido y ha perdurado más de diez años, ¿suena fácil verdad? Pues no lo es. Marc se encargo de diseñar la adaptación del logo para el evento, así que nuestra labor podía seguir su ritmo, lento pero seguro.

Diseñadores… somos seres humanos, de verdad.
Ya no teníamos excusas, la fase de research estaba finalizada, teníamos material de sobra para empezar a ensuciarnos las manos, pero claro, éramos unos cuantos. Una de las virtudes que siempre ha tenido Runroom es la variedad. En el equipo de diseño no era menos, todos teníamos perfiles y trayectorias muy diferentes, lo que nos permitía dividirnos las tareas de forma más sencilla, bueno…eso creíamos.

La división inicial era sencilla, offline vs. online. Y en cada grupo nombramos a un responsable de velar por su desarrollo. No pretendíamos un mundo de aplicaciones, pero las necesidades que habíamos definido nos empujaban a un backlog más que interesante.

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Esto que puede sonar ordenado y sencillo no tuvo una evolución similar. En las primeras iteraciones nos fuimos dando cuenta de que algo fallaba y que los resultados no cumplían lo esperado. El grupo de diseñadores fuimos reunión tras reunión afinando ideas y bocetos, intentando que todos pudiesen participar para conseguir un resultado consensuado por las personas que realmente teníamos aptitudes para hacerlo, pasando por encima de miradas subjetivas o gustos de la mayoría (recordar aquello de diseñar en comité… ).

Papá, mamá… vais a ser abuelos.

En todo el proceso de sketching surgieron grandes ideas, otras no tan buenas y alguna mierda que otra, por qué negarlo, recordad que os he dicho que somos seres humanos y como tales nos equivocamos… a veces. Visto de lejos creo que cada una de las cosas que fuimos viendo aportó su grano de arena para saber cual era la dirección correcta y cuál no había que coger de ninguna manera, eso nos hizo tener una mentalidad más clara sobre cómo avanzar.

El tiempo empezaba a apremiar y teníamos claro que de alguna manera teníamos que acertar. Recuerdo un momento que siempre me arranca una sonrisa, espero que Diego y Pep también lo tengan en la memoria. Ya habíamos sacado unas conclusiones bastante aclaradoras a nivel formal, y en uno de estos parones de rutina diaria nos dio por “simular” esa idea en cartón pluma, convertir las ideas en un objeto. Eso nos iluminó el camino para seguir en la dirección correcta.

Y así fue, poco después de esa reunión improvisada surgió la presentación final, aquella que tenía que convencer a los socios, a los 4… a la vez (y recordad que uno de ellos es Aurelio), insisto ¡a los 4!

Runroom en 3D

Todo salió bien, hubo consenso, todos le veíamos muchas posibilidades a lo que se había presentado (claro, el keynote tenía música, ¡eso ayuda!). Faltaba formalizarlo todo correctamente pero finalmente lo habíamos conseguido, estábamos ante algo que cumplía necesidades, objetivos y valores, que era capaz de encajar con la identidad de la empresa y que de una forma u otra, era adecuada y digna sucesora de la identidad que llevaba 10 años representando la cultura de Runroom.

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La marca

Tenemos claro que la nueva identidad es un work in progress. Nació como un sistema gráfico con una base sólida, unas guías muy claras para no andar perdidos en su crecimiento. Mantuvimos el rojo, ese color que nos había acompañado durante 10 años, le dimos un poco más de brillo y profundidad. Seguirá siendo nuestro sello cromático, con el que nos sentimos cómodos e identificados, y que es parte de nuestra personalidad. Tampoco nos distanciamos de una tipografía Sans-serif, buscamos algo más contundente y con una personalidad más marcada, que nos ayudase a crear esas divisiones que formaban parte del concepto original.

A día de hoy seguimos trabajando en ello, mejorando y aumentando el espectro de aplicaciones en los que dejar nuestra impronta. No deja de ser un reto en nuestro flujo de trabajo, un reto del que no nos cansamos y en el que ponemos toda nuestra buena voluntad.

Último recordatorio: no somos una agencia de branding, simplemente creíamos en nuestro talento, le teníamos demasiado cariño a lo que éramos (y somos) cómo para dejar esa responsabilidad en otras manos, probablemente más cualificadas, pero que definitivamente no serían runroomers.

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P.D. Este post es un agradecimiento a todas las personas que estuvieron en este proyecto, que se fiaron de mí y me permitieron formar parte de un pedacito de historia de la empresa.

Comments

  1. ari dice:

    Bravo Riki! Me ha gustado saber un poco más del proceso que vivisteis :)

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