Un café con Carlos Iglesias, CEO de Runroom

Carlos Iglesias CEO Runroom

Carlos es un hombre cambiante. Hace sólo unos meses se describía así..

Soy ingeniero multimedia de formación, navegante a vela siempre que puedo, y culo inquieto en esencia. Me verás corriendo descalzo por el parque, subiendo en bici a Montserrat, organizando algún sarao para Agile-Barcelona, o impartiendo un taller de programación y robótica para niños con Vailets HackLab…”
Hoy sabemos de él que es CEO de Runroom, que acaba de lanzar su podcast sobre Customer Experience y Negocio Digital “En el Mundo Real” y alguna cosita más que tiene entre manos, para no aburrirse. A ver qué nos cuenta…

 

Now playing: “Mediterráneo” de Joan Manuel Serrat.

 

Te apetece un café, un té…?

Café solo, corto, sin azúcar, por favor.

Empezamos por el principio: ¿Qué querías ser de pequeño y cómo llegaste a ser lo que eres ahora, profesionalmente hablando?

Payaso. De pequeño mi ídolo era Charlie Rivel. Mi madre siempre cuenta que con 3 o 4 añitos le imitaba subiéndome a la silla y aullando: «Auuuuuuuuuuuuuuu!» Era muy fan.

Y creo que eso sigue ahí. Supongo que hay que tener morro para subirse a un escenario a intentar hacer reír al público, y también para dar una charla en un auditorio o para plantarte delante de 40 directivos a dar una master class sobre estrategia digital.

Estudié ingeniería porque quería ser programador de videojuegos. Antes de acabar la carrera ya lo había conseguido. Tuve suerte y morro.

Carlos Iglesias en Runroom

¿Qué consejos darías en este sentido a tu hijo o a un mentee?

Yo les deseo a mis hijos que nunca pierdan la sed de aprender. Nacemos con ella, pero el Sistema Educativo es bastante eficiente desmotivándonos, porque está diseñado para homogeneizar a las mentes. Educamos a los niños para que obedezcan.

No hay nada más castrador que la obediencia. Nada más narcótico. Y no estoy diciendo que no haya que ponerles límites. Claro que sí. Pero de ahí a adoctrinar hay un abismo. A mis hijos, sólo les pediré que asuman la responsabilidad de encontrarse.

Lo que yo sí intentaré hacer por ellos es buscarles mentores. Creo que un padre no puede ser un buen mentor. Pero sí procuraré conectarles con personas que les influyan, que les rompan los esquemas, que les inspiren, les animen a equivocarse, a enfrentarse a su frustración, que les hagan exponerse, descubrir sus vulnerabilidades.

En ese sentido, tengo la suerte de conocer a un montón de gente más interesante que yo.

No hay nada más castrador que la obediencia. Nada más narcótico.

¿Qué errores no volverías a cometer?

No haberme subido a un tren o un avión, sin más equipaje que una mochila, a buscarme la vida en un país de habla inglesa nada más acabar la carrera. O antes.

¿Cómo surgió la idea de montar algo por tu cuenta?

Lo que aprendí en mi etapa gamer fue que programar un videojuego, una app para el móvil o una tienda online es en esencia lo mismo. Lo importante es el equipo, las personas. Lo que de verdad importa es poder crecer, desarrollarse, en un clima de respeto, diversión y plenitud. Alcanzar la maestría arropado por tus compañeros.

Y bueno, el reto de no tener ningún tipo de límite, de asumir al 100% la responsabilidad de mi futuro, ¡de cambiar el mundo! Afortunadamente, soy un idealista y un optimista.

¿Qué aspectos de tu trabajo son los que más te apasionan?

Ponerme a prueba constantemente. No dejar nunca de aprender y de crecer. Tener la certeza de que estamos en un momento de la Historia increíblemente disruptivo para la humanidad, y que Runroom tiene la oportunidad de aportar su granito de arena.

De los momentos emotivos que has vivido en Runroom, ¿con cuál te te quedarías?

Creo que hubo un momento mágico en 2013, en la celebración de los 10 años. Algunos miembros del equipo prepararon un vídeo sorpresa con los mejores momentos.

Se apagaron las luces, se paró la música, se proyectó el vídeo, y al acabar pude ver muchas caras llenas de lágrimas, literalmente emocionadas.

Y dejo en la intimidad una conversación que tuve al rato con Xavi Gost, una de las personas a las que más admiro y respeto.

Una vez leí por ahí que el éxito es sentir que has logrado el reconocimiento de tus propios referentes. No puedo estar más de acuerdo.

¿Hay algo de lo que te sientas especialmente orgulloso en este camino?

De seguir contando a mis socios entre mis mejores amigos, 15 años después.

Y de sentir el cariño y respeto de toda la gente que ha pasado por Runroom. De los que están y de los que no. Un ejemplo: Riki se fue de Runroom hace casi 3 años. Estas navidades nos envió esta tarjeta:

 

¿Cómo sabes que alguien es un runroomer?

Diría que hay dos cosas que veo en común en todos los runroomers: la sonrisa y la ilusión.

Más allá de esto, cada vez doy más importancia a la diversidad. Las diferencias culturales, de género, de especialización, de raza, de ideología política e incluso de orientación religiosa, nos hacen ganar perspectiva, sabiduría y madurez. La diversidad nos enriquece.

Hace unos años, cegado por mi propia ignorancia y por mis sesgos, buscaba rasgos de mi propia personalidad en las personas que contratábamos. Creo que es un error torpe y demasiado común en el management.

¿Cómo es tu día a día en Runroom? Llegas a la oficina y..

… y aparco la bici, me hago un café, saludo a todo el mundo, y me meto de lleno a gestionar el inbox.

A partir de ahí, cada día es diferente, y siempre viene con sorpresas.

El futuro será para los que se adapten con mayor rapidez y encuentren las oportunidades de aportación de valor que vayan apareciendo.

¿Qué herramientas/servicios te facilitan el día a día en el trabajo?

Últimamente le estoy dando mucha caña a Hubspot. La verdad es que es una pasada. Antes de trabajar en serio con ello ya me parecía interesante, pero me ha sorprendido su verdadera potencia.

¿Cómo ves tu trabajo en un plazo de 5-10 años? ¿Hay vida sin internet?

No hay vida sin internet. Ya no.

En 5 años la Inteligencia Artificial va a cambiarlo todo y creo que no somos demasiado conscientes de hasta qué punto. Nos resulta fácil entender la robotización en trabajos repetitivos, pero el deep learning va a poner en serios aprietos a más de una profesión cognitiva en uno o dos años.

Desde la profesión del trafficker de campañas de performance media, a la de un taxista. Ni siquiera la creatividad es un refugio seguro.

Deberemos aprender a utilizar la IA en nuestros oficios comunes, como una herramienta de extensión de nuestras capacidades. El futuro será para los que se adapten con mayor rapidez y encuentren las oportunidades de aportación de valor que vayan apareciendo.

¿Qué proyectos tienes a la vista?

Aquí os dejo un buen resumen: carlosiglesias.info/objetivos-para-2018/

¿Cómo desconectas del trabajo?

Lo que más me ayuda a desconectar es la vela. Cuando navegas, el tiempo se detiene. Sólo existe el viento, las olas, y la forma del trapo. No hay más. Es tan mágicamente sencillo y a la vez tan difícil de dominar…

 

¿Cuál es tu lado más geek?

Soy un early innovator de libro. Lo pruebo todo en cuanto aparece. Desde minar cryptos (en 2013), a Snapchat, pasando por Arduino, Raspberry Pi o los wearables.

Me interesa todo. También puedo perder rápido el interés una vez ya he entendido de qué va.

Si tu smartphone sólo pudiera tener tres apps serían…

Twitter, Whatsapp, Gmail.

¿Hay algo que pocos sepan de ti…?

No sé patinar.

Ante la dificultad…

… prefiero ir tras la dificultad.

Tu top-choice:

Un platoUramaki de salmón y aguacate.

Una serieSix Feet Under me marcó.

Un lugarN 40º 34’, E 2º 27’

 

About Annachiara Sechi

Soy Head of Communications en Runroom. Me apasionan las buenas historias y los happy endings. Me gusta viajar con mi amor y pasear con mis hijos y #fridaperrita. Reúno mi pasión por escribir y por la gastronomía en un blog de recetas.

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