Designers, punto de encuentro entre funcionalidad y expresión artística

Un día cualquiera los runroomers llegaron a su oficina y notaron en las paredes algo que antes no estaba ahí. Tres cuadros con imágenes abstractas estaban colgados en un pasillo. Tenían el logo de Runroom, así que debían tener relación con Runroom, sin embargo nunca se explicó nada… Hasta hoy.

Esta es la historia detrás de los enigmáticos cuadros. La historia de cómo el hambre de creatividad de los diseñadores terminó decorando los pasillos del estudio.

Designer Beers

En Runroom todo se trabaja en equipo, por eso las reuniones son parte de nuestro día a día. Hasta hace poco, además de las reuniones de equipo, se llevaban a cabo reuniones de rol: POs, Scrum Masters, Front-ends (Front Defenders meetings), Back-end (Back to the Future meetings), la Coalición del cambio… a esta larga lista faltaba claramente una: la reunión de Designers.

Un tarde Óscar invitó a los diseñadores a una caña y ahí nacieron las Designer Beers. Inicialmente fue un espacio donde nos reuníamos al final del día  y mientras nos tomábamos una cerveza compartíamos experiencias, metodologías y conocimientos.

En estas primeras reuniones nos dimos cuenta de que cada equipo trabajaba siguiendo dinámicas y patrones diferentes y decidimos unificar los workflows tomando las mejores prácticas de cada uno.

Cuando quisimos presentar este nuevo workflow a los Fronts y Backs tuvimos problema de agendas: era imposible encontrar un momento en el que pudiéramos asistir todos, así que fijamos una hora de la semana para que las diferentes reuniones de rol estuvieran sincronizadas. También cambiamos las cervezas por café, porque una cerveza a las 10 de la mañana no nos parecía una buen idea.

 

Los diseñadores que querían ser artistas

En estas reuniones nuestra Scrum Master, Vero, propuso hacer una Retrospectiva y en ella detectamos un problema:

Los requerimientos de un proyecto no siempre permiten explorar todas las ideas que hay en la mente inquieta de un diseñador.

Esta sensación es algo bastante común a los diseñadores que trabajan en agencias de publicidad o digitales en general, pues dentro de cada diseñador hay un artista y lamentablemente no es fácil que ambos perfiles convivan juntos. El artista busca expresarse, el diseñador busca soluciones a necesidades. Mientras el objetivo del artista consiste en establecer una conexión emocional con su audiencia, el objetivo del diseñador va más enfocado a comunicar una idea con claridad.

Hablando puntualmente del rol de diseñador web, este debe tener en cuenta diferentes temas aparte de la creatividad. Es esencial pensar en la experiencia de usuario, la tecnología y los objetivos de negocio entre otras cosas. Esto hace que por momentos se extrañe la libertad de crear exclusivamente para expresar emociones.

Acordamos que debíamos encontrar una forma de cultivar esa faceta artística y que además aportara valor a la empresa:  queríamos reflejar el dinamismo, el cambio constante y la adaptación que están en el ADN de Runroom.

Hubo muchas ideas, hablamos de drones, realidad aumentada, naves espaciales y todas las corrientes artísticas existentes. Luego por cuestiones de tiempo y presupuesto (el scope siempre está al acecho) nos decantamos por la técnica de Ink in Water Photography, la cual consiste en disparar tinta en un recipiente de vidrio y a partir de ahí realizar diseños con las formas generadas.

Por otro lado decidimos que sería un regalo de los diseñadores para el estudio y debía hacerse en secreto. La gente sabía que algo estaba pasando, pero nadie sabía exactamente qué.

El artista busca expresarse, el diseñador busca soluciones a necesidades

Luces, cámara y acción

Fue una producción escueta, no conseguimos una pecera pero sí un florero, en lugar de trípodes usamos sillas con libros y a falta de luces aprovechamos las linternas de nuestros móviles.

Solo teníamos una hora así que trabajamos con la precisión de un reloj para poder terminar a tiempo. Mientras unos disparaban la tinta en el agua, otros sostenían las luces y otros tomaban las fotos.

Nos divertimos como niños en un jardín y aunque más de uno terminó manchado de tinta pudimos vivir esa experiencia bohemia de hacer arte por amor al arte.

Al final tomamos más de 100 fotos y después de varias pruebas y aprendizajes encontramos el camino que queríamos seguir. Iteramos sobre distintas propuestas hasta que llegamos a un resultado con el que nos sentíamos satisfechos.

Lo demás fueron trámites burocráticos: dónde imprimir, qué papel usar, donde colgarlos, etc…

¿Y ahora?

Empezamos con el deseo de expresarnos como artistas y terminamos creciendo como diseñadores. Aprendimos unos de otros, nos divertimos y al final fue una experiencia enriquecedora.
Ya estamos planeando nuestro siguiente reto, probablemente retomemos el tema de las naves espaciales que tenía muy buena pinta.

Y esta es la historia de como el primer trabajo en equipo de los diseñadores es ahora una pieza de arte que adorna el estudio.

Somos diseñadores y artistas.

Somos una búsqueda constante del Kaizen, una mezcla de culturas y una mezcla de habilidades.

Somos Basia, Óscar, Cris, Alex, Vero y Jota.

Somos Runroom.

About Jorge Valencia

Film addict, book lover & beer drinker.
Also Designer & Front-end Developer at Runroom.

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